Llegó la Navidad 3


¿Por qué será que en gran parte del mundo celebramos la Navidad incrementando el número de bombillas a nuestro alrededor, con creaciones a cual más discotequera? Lo dejo para la reflexión…


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

3 Comentarios en “Llegó la Navidad

  • juanat

    Será que no nos gusta la oscuridad. Las bombillas son como el fuego que prendíamos a la entrada de la cueva para ahuyentar las fieras. Y luego vimos que las llamas iluminaban los garabatos que habíamos dibujado en las paredes y empezamos a imaginar historias.

  • Anónimo

    Bonita interpretación Juan. SIn embargo me asalta un sabor agridulce cuando lo leo del que no me había percatado antes ¿y qué ocurre con los ciegos?Ellos no saben de oscuridad y de claridad, no saben de luces y de sombras, ¿para quiénes construimos la Navidad?No adornamos con olores llenos de fantasía ni con matreriales cuya textura sea de ensueño sino con luces…
    ¿Cómo sería una Navidad para tod@s?¿Cómo sería una realidad para tod@s?

  • Anónimo

    Las bombillas son lo más cercano a tocar las estrellas que tenemos. El poder del fuego comprimido en un filamento. Las luces de Navidad son una copia del cielo, y en una ciudad como Madrid, sin estrellas, creo que es un sustitutivo temporal.

    Eso sí, no acepto su uso indiscriminado. Para ver estrellas, sólo hay que apagar la luz un ratico y mirar para arriba. No hay nada más asombroso como la naturaleza. Un ejemplo: una de las cosas que más me ha sorprendido es ver una estrella fugaz una noche en Madrid.