¿Por qué es «preciosa» la aportación de Ann Sharp al «Pensamiento Multidimensional»? por Carmen Loureiro (Tercera parte)


Tenemos la suerte, y el permiso, de poder compartir la ponencia de Carmen Loureiro en el XXIX Encuentro Iberoamericano de Filosofía para Niños que se celebró entre los días 5 y 7 de marzo del 2020. Agradecemos pofundamenta a Carmen que haya querido compartirlo porque es una buena prueba de que puede haber rigurosidad con belleza y afectos en los textos que pueden parecer fríos. Además, es la ejemplificación perfecta de que hace falta, aún hoy, seguir profundizando en algunos pensamientos, en el legado que hoy cuidamos.

  • Hemos decidido dividir la ponencia en diferentes partes para que el contenido sea más asimilable. Aquí empieza la tercera parte:
  • Primera parte
  • Segunda parte

Creo que, en algunos de sus planteamientos, Ann fue un paso más allá de la empatía, apostando por un tipo peculiar de ternura.

Como la Nobel, Olga Tokarczuk, que nos dice:

“La ternura es espontánea y desinteresada; va mucho más allá del sentimiento de empatía (…) es el compartir consciente, aunque quizás un poco melancólico, del destino común. La ternura es una profunda preocupación emocional por otro ser, su fragilidad, su naturaleza única y su falta de inmunidad al sufrimiento y los efectos del tiempo… Es una forma de mirar que muestra al mundo como vivo, interconectado, cooperando y codependiente de sí mismo”.

De ahí la necesidad de Ann de mirar siempre el «cuadro completo» reflexionando sobre nuestra capacidad para sufrir, compartir el dolor e infligir dolor.

Por mi insistencia en resaltar la dimensión del cuidado, es posible que esta conferencia confirme, en lugar de refutar, algunos de los prejuicios que circulan «benévolamente» sobre “la tribu de FpN”e incluso, a veces, “malévolamente” (Dejadme que juegue un poco al nosotros y ellos. Afortunadamente, soy consciente)

Elegí este “miradero” porque sé el empeño que tuvo Ann en darle su lugar en el pensamiento multidimensional.

Ann, una mujer que no era una “niña ilusa” sobre la realidad que le tocó vivir. Así nos dice en Hannah:

“siempre atenta a lo que pasa a su alrededor…a veces piensa que la única manera de que la gente permanezca sana sería ignorando casi todo lo que ocurre justo frente a sus narices” “¡No te azotes, Hannah!!! ¡No todo es tan malo!- “Me asusta sentirme tan temerosa”

Pero Ann coge su miedo a las violentas sociedades que conoce bien y lo transforma en acción, sin temor a embarrarse en temas tan delicados como el abuso infantil (verbal, físico, psíquico, sexual)

Cuando relata que JI-aeh ha sufrido abusos por parte de un tío, Hannah le dice “me hubiera gustado que lo hubieras dicho (en el diálogo), hubieras personalizado la conversación…”

¿Sería lo correcto?

Muchas personas hemos sostenido que la comunidad de investigación no debería derivar hacia una comunidad terapéutica, porque las dinámicas de gestión son muy diferentes y se podría derivar más daño que beneficio.

Ann es valiente cuando nos invita a mirar el cuadro completo, poniéndonos en el lugar de la víctima, pero también en el lugar del verdugo… para tratar de entender las circunstancias que colaboran a que el veneno continúe inoculándose por generaciones…

Olga Tokarczuk vuelve, de nuevo, en su auxilio:

“Cuando escribo tengo que sentir todo dentro de mí. Tengo que dejar que todos los seres vivos y los objetos que aparecen en el libro me atraviesen, todo lo que es humano y más allá del ser humano, todo lo que está vivo y no está dotado de vida. Tengo que mirar de cerca cada cosa y persona, con la mayor solemnidad, y personificarlos dentro de mí”

Ann nos alerta sobre la posibilidad de que todas las personas podamos ser víctimas y también verdugos (lo que entronca con “la banalidad del mal” de Hannah Arendt)… que todas podemos dañar, como cuando Hannah decidió abrir los ojos de los gatitos recién nacidos, a pesar de la advertencia de la abuela.

Dice Sapolsky:

 “Tenemos una ardua tarea por delante: intentar comprender el virtuosismo con el que nosotros, los humanos, dañamos y cuidamos al otro, y cuan pueden estar entrelazadas las biologías de ambos comportamientos”

«Todos/as nos podemos descubrir actuando como chimpancés o bonobos; lobos o corderos…»

Abundando en esta idea que, a la luz de lo ocurrido a lo largo de este año, cobra una inusitada actualidad, dice LG Montero:

“Nuestro mundo vive en los extremos: o crea burbujas hedonistas de felicidad al margen de la realidad, o convierte la realidad en un desierto de comunidades imposibles gracias al miedo… Manda la libertad negativa, la libertad de no hacer, de no intervenir, de no regular, de no pensar en la convivencia, de no querer, de auto-defenderse. Parece imposible una afirmación positiva, la libertad de construir un mundo mejor, compartido y más justo (…)”

Así que en cada encrucijada vital hemos de decidir si preferimos ser “estúpidos” (los que, buscando el mal ajeno, acaban disparándose en el propio pie) o “inteligentes” (quienes, mirando por su propio interés, saben que su bienestar siempre dependerá del bienestar de otros).

La ciencia nos recuerda que:

 “Para reducir los efectos adversos de las dicotomías Nosotros-ellos, Ellos…tendríamos que procurar enfatizar el contacto; la “individuación” frente al esencialismo; los atributos compartidos; la toma de perspectiva; dicotomías más benignas; reducción de las diferencias jerárquicas y…reunir a las personas de igual a igual con objetivos compartidos…”

Ya vemos que, en muchos sentidos, Ann está cerca de la ciencia del comportamiento y que, con su inteligencia bondadosa, optó por dejar el mundo un poco más adecentado de cómo lo encontró.

Pasaré de puntillas sobre la Dimensión religiosa de Ann, por razones que aquí no vienen al caso, pero no puedo dejar de recoger dos aportaciones que me parecen importantes:

“Ella recibió una educación religiosa católica; Con el tiempo, migró de una iglesia protestante a otra, siempre decepcionada con las contradicciones inherentes a cada una. Luego se acercó a los budistas en San Cristóbal de Las Casas, México, donde tenía una residencia, cerca de su amigo y colega Eugenio Echeverría”. G.Talbot

No deja de resonar en mí lo que ella misma nos dice sobre Hannah, el personaje bíblico que decidió orar sin intermediarios…

“John Dewey hizo un comentario sugerente en su libro A Common Faith: cada vez que una comunidad se reúne para participar en una deliberación, una investigación activa sobre cuestiones importantes, están participando en un ritual, un ritual que celebra los ideales de la bondad, la verdad y la belleza. Esos ideales no existen en algún lugar de otro mundo, sino que son proyecciones humanas que regulan nuestra investigación y nos motivan para trasladar lo real (lo que es) hacia lo que pensamos que «debería ser», un mundo en el que los ideales están encarnados. Ese movimiento hacia el ideal es Dios, o, mejor aún, lo que Mary Dallas llama «divinizante (godding)» (p. 165; Sharp, 1997).”

El Eco-Feminismo de Ann

Para hacernos una idea, es preciso escucharla a ella y a otras personas que se dedicaron a investigar este tema en particular:

«Llevar la filosofía a todas las criaturas del mundo constituye una forma de ampliar las posibilidades de crear un mundo no sexista y no racista» (Sharp, 1997)

“Llama la atención que tanto la filosofía feminista como FpN hayan sufrido ataques sobre su «filosoficidad». Durante siglos, muchas/os «otras/os» fueron consideradas/os como sujetos excéntricos al diálogo filosófico. Lo anterior se fundaba en el regateo de su plena humanidad: «varones imperfectos», «animales de cabellos largos e ideas cortas», «menores», «salvajes».

¿Cómo podían acceder al reino del pensamiento, reservado a los varones, adultos, occidentales, heterosexuales y sin discapacidades?

“Filosofía feminista y FpN confluyen en el tipo de sociedad a la que aspiran, aunque, hasta ahora, el diálogo entre ambas, iniciado por A. Sharp, sigue siendo una asignatura por cumplir” (Tapia González)

“(…) El vínculo entre FpN y feminismo fue señalado por A. Sharp desde los inicios de la propuesta educativa que contribuyó a construir junto a M. Lipman. Nuestra pensadora considera que existen varios puntos de confluencia entre estas dos perspectivas filosóficas: por una parte, coinciden en su interés hacia las voces tradicionalmente silenciadas, subrayan la importancia de la experiencia personal y la narrativa como fuentes de conocimiento válidas, cuestionan los alcances de la «objetividad» y la «universalidad» y asumen un compromiso ético con la pluralidad y la inclusión; por otra, proponen una pedagogía fundada en el cuidado de las/os otras/os, el diálogo y la búsqueda de sentido, valoran el trabajo colaborativo y conciben a la Filosofía como una indagación continua, abierta a las/os niñas/os, las mujeres y las personas pertenecientes a diversas etnias y culturas. En palabras de la autora, ambas «subrayan la necesidad de ofrecer un sistema educativo en el cual los valores y las actitudes que subyacen al sexismo puedan ser puestos en cuestión y replanteados» (Sharp, 1989, 1997; Splitter y Sharp, 1996, 275).

Como ejemplificación, escuchamos a Estefanía, en Hannah: “Y él será portavoz ante el pueblo” Solo pienso en cambiar él por ella. Me enferma la manera en que las mujeres son representadas en las escrituras, es tan injusto…a excepción de algunas como Ruth, Noemí y Hannah”

“Hannah tuvo la visión de un mundo donde las mujeres tendrían voz e igualdad de oportunidades”…”Ella estaba buscando un nuevo orden mundial”

– Espero hacer honor al nombre

– Lo harás»

La perspectiva “Eco”

“La avaricia, la falta de respeto a la naturaleza, el egoísmo, la falta de imaginación, la rivalidad interminable y la falta de responsabilidad han reducido el mundo al estado de un objeto que se puede cortar en pedazos, agotar y destruir”. (Olga T)

“(…). Las personas somos parte de la naturaleza y, en esta medida, necesitamos comprender la morada en que habitamos con un sentido de intimidad” (Entrevista de Diego Pineda)

“Las/os niñas/os y jóvenes participantes en los diálogos sobre filosofía y ecología tendrán la oportunidad de comprender los problemas en sus fundamentos, además de adquirir una perspectiva plural para tomar decisiones responsables (Splitter y Sharp, 1996).

“Sharp innovó en el currículum de FpN y J con temáticas sobre género y ecofeminismo. Sus preocupaciones principales giraron en torno a:

1) el reconocimiento de las/os niñas/os más pequeñas/os como sujetos capaces de pensamiento filosófico;

2) la visibilización de la desigualdad de género en los diferentes ámbitos escolares;

3) la educación filosófica para la igualdad entre niñas y niños;

3) la comunidad de indagación sobre cuestiones como maltrato infantil, SIDA, diversidad étnica y cultural y crisis socioambiental. Lo anterior me permite afirmar que los planteamientos de A. Sharp abrieron una perspectiva propia y original ante el pensamiento de M. Lipman” (Tapia González)

***

De todas las razones anteriores extraigo una «Idea Fuerza», muy potente para mí:

Ann pretendió la ARMONIZACIÓN:

de razón y emoción… porque, aunque queramos, jamás podremos separarlas…y es imprescindible que empiecen a entenderse, respetarse y, si es posible, quererse.

de lo apolíneo y lo dionisíaco… porque demasiado “control” conduce a “excesos” y los “excesos” acaban demandando “control”

de la ética de la justicia y la ética del cuidado… porque la justicia es más importante que la compasión (como diría Adela Cortina) pero una justicia ciega, que no tenga en cuenta las diferencias, tampoco es justicia.

del feminismo de la igualdad y el feminismo del cuidado… porque ambos se necesitan si no queremos cercenar una parte de lo que somos.

Sin olvidar nunca que “El derecho a la diferencia no debe dar lugar a una diferencia de derechos”.

Y, para ir acabando, retomo las palabras de G. Talbot:

“Su principal interés estaba en los escritos feministas y ecofeministas. El último texto que nos entregó hizo el puente con el pensamiento de Hannah Arendt: escuchemos sus últimas palabras (extractos de un texto publicado por Presses de l’Université Laval), es el legado que nos deja:

¿Y quién sabe?- Dialogar, entrar en el universo del otro, preocuparse por los demás y escucharse, todo esto podría hacer posible la resolución de problemas mundiales (aquellos que nos afectan a todos directamente) imaginando juntos otras posibilidades con las cuales todos podríamos entendernos. Hagamos realidad nuestro deseo!” G. Talbot

 Pues sí, Ann, Ane, Ana, Hannah, Jana (que vienen siendo lo mismo)…has hecho honor a tu nombre, escondida entre las líneas de tu libro. Unas veces como la señorita Rushton:

“sandalias sin calcetines, relajada en su ropa, segura en su cuerpo; En ocasiones, con expresión irreal, enmascarada, congelada, como una muñeca (Una cara que refleja pensamientos profundos, como de persona que se siente más a gusto viviendo en el mundo de las ideas)… y que desaparece cuando empiezas a dar clase porque disfrutas enseñando…”

“Una optimista disparatada: vamos a vencer a través del entendimiento y el diálogo”.

Y, a veces, como la propia Hannah:

“Ann en otro tiempo fue tímida, insegura, sin voz… más tarde, fue otra persona, más segura de sí misma, sin miedo a protestar, dispuesta a tomar el riesgo de tratar de crear un espacio donde se le dé voz al dolor callado”, “Una comunidad empática donde el dolor sea compartido y los niños puedan aprender a protegerse a sí mismos”

Gracias siempre por tu legado

***

Bibliografía:

– Calvo Saavedra, Ángela. Conferencia sobre “Humanismo y Democracia en M. Nussbaum”
-García Moriyón, Félix, Reseña para: Gregory, Maughn Rollins & Laverty, Megan Jane, eds. In community of inquiry with ann Margaret Sharp: childhood, philosophy, and education. New York: Routledge, 2018, Pp. 264.
-Nussbaum, M.: – “Sin fines de Lucro”, “Sin ocultamiento de lo humano” 2004
-Puleo, A. (2011), Ecofeminismo para otro mundo posible. Madrid, Cátedra.
-Sharp,A.M. (2006), “Hospital de muñecas”, Ediciones de la Torre, Madrid
-Sharp, A.M. y Splitter, Laurance, (2006), “Entendiendo mi mundo”, Ediciones de la Torre, Madrid
-Sharp, A. M. (2011), Hannah, traducción y adaptación de Eugenio Echeverría, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México: Centro Latinoamericano de Filosofía para Niños.
-Tapia González, G. A. (2018). Educación filosófica para la igualdad de género y la sostenibilidad medioambiental: el pensamiento de Ann Sharp. Daimon Revista Internacional De Filosofia, (73), 27-39.
-Revisión de todos los manuales de FpN para tratar de deslindar las aportaciones de Lipman y Sharp

*** Un texto imprescindible para la preparación de este texto:
-El lugar del pensamiento en la educación. Textos de Matthew Lipman (Edición y traducción de Manuela Gómez Pérez) Octaedro

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