REUNIÓN 8: A VUELTAS CON LA IDENTIDAD 1


Ana tiene un interés especial en tratar este tema porque para ella supone un auténtico conflicto personal llegar a saber cuál es su propia identidad: cómo ella se ve a sí misma, cómo los demás la vemos o cómo es en realidad. Tal vez una mezcla de todo ello.

No tengo claro quién ha ido exponiendo las ideas que voy a apuntar. Empecé tarde a recogerlas y es la primera vez que lo hago. Pido disculpas de antemano si omito ideas expuestas por alguno de los presentes (Lucía, Luis, Ana, Félix, Pilar, Guadalupe y Almudena).

Creo que primero se sugirió que la identidad personal de cada uno se va construyendo con lo que uno es, con lo que las personas que nos rodean (familia, amigos, conocidos…) nos aportan y con las elecciones y decisiones que vamos tomando día a día, con lo que ello supone de tener que decir que no a otras tantas opciones por cada elección que hacemos.

Félix dice que cada uno es lo que hace con lo que le toca: según donde nace, con quien vive, las circunstancias que le acompañan etc.

Pilar habla de la dignidad de la persona como aquella característica más íntima de nuestro ser, de nuestra identidad. Pone el ejemplo de una niña que nace en un lugar tan pobre que para sobrevivir se ve abocada a la prostitución. Se niega a pensar que esa niña tenga una vida menos digna que otra cuya vida se desarrolla en un mundo con circunstancias más favorables.

Félix contesta que él no se atrevería nunca a juzgar ni realizar una valoración sobre la dignidad o falta de dignidad de una persona.

Sin embargo todos consideramos que hay personas que creemos admirables y que nos sirven de ejemplo a seguir. Alguien aporta la idea de que hay personas que son admirables, dignas de admiración, que sirven de ejemplo para quien quiere construir su identidad.

No sé muy bien a partir de qué reflexión, Félix añade que él a sus alumnos (¿de 2º?) les llama “terminales académicos”, les dice que ya han repetido dos veces, que tienen cinco asignaturas suspensas de 1º… y que como sigan así tienen que dejar de estudiar y se les terminan sus posibilidades.

Todos hacemos valoraciones de nosotros mismos y de los demás, con silencios, comportamientos y actitudes, gestos, opiniones,…

Todos tenemos –añade Pilar-, conocimiento de cosas muy íntimas de uno mismo que no nos atreveríamos nunca a mostrar a nadie, y tal vez esa parte más íntima de uno mismo sea esencial de nuestra identidad. Félix le rebate y le dice que nunca podríamos afirmar que en ninguna situación sacaríamos a la luz aquello que consideramos más íntimo de uno mismo.

Guadalupe dice que nos vamos conociendo conforme nos vamos manifestando. No podemos conocer todo lo que somos. Y aunque no queramos terminan aflorando todas aquellas cosas que queremos ocultar.

La gente que nos rodea influye mucho en nuestra identidad. Si tienes la suerte de verte rodeado de gente buena que cree en ti, es posible que aunque tú no seas bueno termines siendo mejor gracias a esa ayuda porque ellos creen que puedes llegar a serlo.

El efecto Pigmalión no está demostrado en la Enseñanza. Las expectativas del profesor puestas en el alumno, no está demostrado que causen el efecto pretendido en aquél y en su actitud. Pero sí es cierto que la mirada de los otros te puede cambiar.

Almudena


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Un comentario en “REUNIÓN 8: A VUELTAS CON LA IDENTIDAD