REUNIÓN 9: LA MANIPULACIÓN


Se ha planteado el tema de la manipulación y sobre la mesa junto a dos bizcochos y Elena como facilitadora tres preguntas: ¿es posible no “manipular” a nuestros alumnos o a nuestros hijos en el ejercicio de nuestra profesión de profesores o padres? ¿Es conveniente o desaconsejable? ¿Qué entendemos por manipulación?

Pilar Pedraza toma la palabra y distingue entre dos tipos de manipulación la que afecta a la información de los medios de comunicación y la manipulación que se ejerce sobre las personas y que no deja libertad para diferentes opciones. Se influye sobre la persona coartando su libertad de disentir y se presenta una opción como única o mejor.

Luís plantea si la manipulación es consciente o inconciente y se apunta que los alumnos son más vulnerables y por tanto su manipulación es más peligrosa. La manipulación inconsciente sería menos grave

Elena pregunta si habría que incluir cuando el manipulado no se entera y si sería solo manipulación cuando se da esta circunstancia.

Félix opina que te manipulan cuando no te enteras y te coartan y obligan con intención. Luís dice que te manipulan “cuando te llevan al huerto” a lo que Pilar P. contesta que hay una connotación sexual en la frase que no incluye la manipulación. Almudena cree que el manipulador es consciente siempre.

Manipular es un término negativo que indica intencionalidad y Elena apunta que el manipulador lo hace voluntariamente.

Pilar Castañar plantea si en la enseñanza a veces se puede manipular involuntariamente y opina que la historia en concreto muchas veces no es objetiva y el planteamiento del profesor puede influir en la visión de los alumnos. Félix no está de acuerdo con que la historia no sea objetiva; dice que no se puede afirmar eso a priori porque un buen historiador siempre tiene que aportar datos suficientes que sustenten sus juicios y refrenden su objetividad. Luís piensa que si se ocultan datos voluntariamente si es manipulación. Lucía dice que si se planteara “si dices lo que yo te digo, te apruebo” sería, pero que si el profesor cuenta lo que él cree no manipula, solo lo haría aquel que tergiverse los datos y maniobre para que se llegue a la conclusión a la que él quiere que se llegue.

Ana apunta que cuando no hay intención de ocultar no hay manipulación, solo lo sería cuando se oculta información y existe esa intención. Pilar P. responde que cuando se oculta información es imposición y no manipulación. Cree que la objetividad absoluta en un profesor es imposible e influye mucho cómo se cuenta. Lo que si se puede hacer es poner en antecedentes a los alumnos de tu visión para prevenirles de que hay más opciones de ver el mismo hecho. Luís hace referencia a los intentos de los libros de texto del País Vasco y Cataluña de manipular y pone un ejemplo concreto sobre la Guerra Civil y el País Vasco.

Guadalupe señala que hay personas que tienen una visión global de la realidad mayor y son conscientes de lo que se está haciendo, son capaces de ver objetivamente que en una realidad determinada alguien está manipulando. Para ello hay que conservar la pureza y capacidad de observación.

Elena dice que a veces se puede manejar a la gente sin carácter malvado.

Félix pone como ejemplo claro de manipulación “1984”. Para manipular muchas veces se aprovecha el miedo o se aportan intencionadamente datos falsos. Aportar datos falsos intencionadamente es distinto a la censura que no da la información pero no lo falsea. Por tanto censura y manipulación serían distintas. El que cuenta lo que cree no manipula, aunque esté equivocado. El que oculta intencionadamente deforma la realidad.

Félix pone como ejemplo cuando das a elegir a los chicos entre dos opciones metiendo un nuevo elemento que no viene a cuento para lograr que hagan lo que tú crees que deberían hacer. Tras una discusión sobre la pena de muerte y observando que una mayoría de alumnos se muestran a favor se pueden aportar detalles de una ejecución para conseguir que de momento se posicionen a tu favor. Se introduce un nuevo elemento que no tiene que ver,  para lograr manipular; objetivo que solo se logra a corto plazo, porque cuando pasa un tiempo volverán a su idea original.

Lucía señala que la manipulación no siempre es consciente y hay padres que reconocen a posteriori que no sabían que lo que hacían podía ser una forma de manipular; a veces te das cuenta después y no hay una plena intención. El chantaje emocional es manipulador y todos coincidimos en que la mayoría de las madres lo han utilizado en más de una ocasión

El profesor influye y transmite. Hay que delimitar una frontera entre “influir” y contagiar ciertas cosas, decir no es manipular, poner carita de pena si lo es (en clara referencia al gesto de Lucía y con carácter jocoso).

Pilar P. pone sobre la mesa de nuevo tres preguntas interesantes: ¿Se puede manipular para conseguir algo bueno? ¿Es legítimo hacerlo? ¿Se manipula más cuando hay lazos afectivos por medio?

Elena recalca si hay intención o no de manipular y Ana le contesta que siempre hay intención, pero no le ponemos nombre. Quieres que el otro haga lo que yo quiero y pone el ejemplo de su madre que se lo ha reconocido hace poco sin tapujos. Pilar P. le dice que puede ser algo bueno para el manipulado, pero Ana le rebate que aunque la intención sea buena no es legítimo porque cortas la libertad de esa persona. Para ella la libertad es lo prioritario y no coartar que esa persona se equivoque. Con respecto a la pregunta de si es legítimo para Ana, claramente no lo es.

Federico toma la palabra y dice que si no es lo mismo la manipulación consciente e inconsciente ¿cómo llamamos al ejercicio inconsciente? Félix le responde que no es todo o nada, hay muchos grados: inconsciencia culpable, no culpable, etc. pero que no hay peor ignorante que el que no quiere saber. La manipulación siempre es mala y técnicamente imposible porque a la larga no conduce a nada. En el caso de un profesor que tenga un claro ascendente sobre sus alumnos es más peligroso y cuanto mayor sea éste más cuidado debe tener; es necesaria una autodisciplina mayor. Un líder es alguien que tiene más personalidad y carisma y debe utilizar ese poder para evitar manipular a los que le siguen.

Elena comenta que el manipular nunca es bienintencionado aunque sea para hacer algo beneficioso. Félix dice que está seguro de que no sirve para nada y no es lícito porque es inmoral e inútil.

Almudena plantea que puede haber un uso bondadoso de la manipulación y como ejemplo cita al bombero que convence al suicida de que no lo haga, para salvarle. Para ella en este caso sería legítimo. Ana opina que para ella ni siquiera en ese caso lo sería.

Félix comenta que los confesores distinguían entre “ignorancia culpable” de “ignorancia insalvable” pues hay gente que no puede salir de su ceguera por sus propios condicionantes personales.

Se comenta que la manipulación de las madres es un truco genético y Guadalupe dice que aunque en las madres sea buena la intención, asfixian a sus hijos y esto tampoco es lícito.

Ana dice que en la manipulación hay grados pero es consciente siempre porque en el momento que evitas pensar en lo que estás haciendo, ya sabes que estás haciendo algo en lo que no quieres pensar y por tanto sabes que está mal. Félix comenta que Guillermo Brown mentía tan bien que se engañaba a si mismo.

Hay que distinguir entre consciencia y la sutileza de esa manipulación. No es genético y muchas veces puedes obtener lo contrario. Elena afirma que la habilidad del manipulador es que no se entere nadie de que está manipulando.

Ana dice que es difícil dar nombre a los vicios, nos cuesta vernos como malos. Ve el chantaje emocional como el soborno de los sentimientos y no es legítimo en ningún caso, incluso en el caso de que menores inconscientes y locos quieran tirarse por una ventana.

Se plantea otra pregunta ¿se puede manipular uno a si mismo? Félix responde que a eso se le llama “autojustificación”. Se puede racionalizar o justificar pero manipularse es difícil. Federico dice que justificar y engañar no es manipular.

Se comenta que hay profesiones que se pueden prestar más a la manipulación como son: psicólogo, profesor, etc. y que en esos casos hay que tener mucho cuidado y ser muy cuidadoso para no caer en ello.

Federico retoma el tema de los grados y dice que hay que considerar la inconsciencia del manipulador, el que aprende a querer y amar de una manera, es decir con los mecanismos con los que crecemos y que asumimos como propios y que puede llegar a desarrollar una lógica no racional. Félix opina que no puede haber intención inconsciente. Federico señala que en su experiencia en los Ayuntamientos hay mujeres maltratadas que inconscientemente repiten en su elección de parejas maltratadoras, eligen siempre mal y plantea ¿puede haber en el manipulador y en el manipulado algo inconsciente? Se puede dar la educación en esos valores y el manipulador actuar sin saber que lo que está haciendo es muy malo. Ana responde que en realidad el manipulador siempre es consciente aunque puede suceder  que no sepa como ir por otro camino.

La manipulación implica relaciones de poder, de lucha por el poder y reconocimiento que son el centro de la lucha política y ética.

Lucía pregunta si en el caso de niños manipuladores con sus padres son conscientes de lo que hacen. Son niños que crecen con esos roles y no rectifican hasta que siendo adultos se plantean como se relacionan con las personas. Félix contesta que no conocen la palabra para definirlo pero si saben lo que hacen. Se pone como ejemplo de manipulación infantil el niño enfermo que exagera los síntomas para lograr atención.

Lucía afirma que en la manipulación entran los aspectos vulnerables de una persona y se realiza la manipulación aprovechando justamente esos aspectos. Pilar P. ve que cuando los sentimientos son más vulnerables entra en juego la dependencia emocional. En el esquema mental de la manipulación consciente, se actúa con mala intención y el resultado siempre es negativo. En el caso de la manipulación inconsciente el resultado es negativo igualmente, porque manipular está mal.

Félix cita un vídeo de un niño y dice que lo que busca el niño es poder y estatus y los seres humanos mentimos. Hay que aprender a mentir sin que lo noten y detectar cuando te están mintiendo. Se manipula al vulnerable, son juegos de poder. El manipulador utiliza su inteligencia para manejar la vulnerabilidad del manipulado. En general, el manipulador es más inteligente y se aprovecha del manipulado que no lo es tanto. Pilar C. opina que es injusto que encima que a una persona se le manipula se le considere tonto; “cómo eres tonto te mereces que yo que soy mucho más listo que tú, te pueda manipular y utilizar”. Félix aclara que eso no es lo que él cree. Y afirma que el profesor debe tener mucho cuidado con las relaciones de poder porque es un combate entre desiguales. La educación debe dar herramientas para defenderse de la manipulación. Comenta que hay profesores que exigen el retorno de la figura de autoridad del profesor cuando éste, de por si,  tiene todo el poder del mundo.

Un manipulador se puede autojustificar con eufemismos como “la gestión adecuada de los sentimientos”. Pero tú eres un manipulador y hay daños colaterales pues te aprovechas de las debilidades y de la vulnerabilidad de los demás. Guadalupe dice que no es necesario mentir, solo “dar” cuando conoces las debilidades del otro.

Lucía apunta una nueva idea muy interesante: la debilidad del manipulador, es débil porque el fuerte no tiene necesidad de utilizar la fuerza.

En la manipulación inconsciente siempre hay intencionalidad (Luís) y Elena dice que si no hay intención no hay manipulación.

A pesar de los intentos de Ana porque Elena se defina en sus autoproclamados dotes de manipuladora no lo consigue y se pospone para la siguiente sesión su toma de postura, aunque todos coincidimos que en esta sesión nos prometió manipularnos y ninguno hemos percibido nada.

Yo, que debido a mi ocasional ocupación de resumidora de opiniones y por tanto manipuladora consciente de vuestras manifestaciones, quiero dar mi opinión y señalar que no se ha hablado de la soledad final a la que irremisiblemente llega un manipulador. Quien cree que es más inteligente que nadie y manipula porque cree que los demás no se enteran está engañándose desde el principio. En muchas ocasiones el manipulado es consciente de que está siendo manejado pero puede ceder a la situación por amor, por dar una oportunidad a una amistad o por pura tolerancia; otras veces, el manipulado no se da cuenta al principio, pero siempre lo va a detectar a la larga y va a juzgar a la persona manipuladora como tal y actuará en consecuencia con ella. El manipulador pierde la oportunidad de disfrutar, simplemente, con las buenas personas porque siempre tratará de imponer su criterio y voluntad, y en aras de la ostentación íntima de su poder pierde valores humanos como la solidaridad, la generosidad y la empatía. A la larga creo que el manipulador se convierte en una persona triste y solitaria y se tiene que conformar con solazarse en su “inteligencia superior” que le hace presuponer que nadie le “pilla” en sus manejos. Sinceramente creo que no merece la pena y es importante detectarnos a nosotros mismos cuando en las cosas cotidianas intentamos imponer nuestra voluntad disimuladamente.

En la evaluación final, se valora la opción dada por Elena como facilitadora de pedirse el turno de palabra, dándose la vez del último al siguiente (como en el mercado). Algunos creen que no ha funcionado bien porque ha habido algunos saltos de personas y se propone que haya un voluntario que dé el turno de palabra. Ante el temor de que otra persona ocupada en algo concreto tampoco participe se concluye que se seguirá como siempre. Federico opina que ha habido una participación fluida y comedida en los comentarios y que la facilitadora ha orientado bien la discusión planteando preguntas y encauzando el debate. Sus palabras son secundadas por la mayoría.

Sobre el bizcocho se comenta que ha estado bien, aunque a Félix le gustan más los postres caseros. En cualquier caso se concluye que ha estado rico, sobre todo para Federico que se ha comido todas las nueces.

Con respecto al tema propuesto por Ana sobre la solicitud de subvención para el grupo de trabajo, se opina mayoritariamente que en estos momentos no se necesita dinero ya que no se ve muy claro como podría justificarse.

Se anima  encarecidamente a la participación en el blog con más enfoques sobre el tema y continuar así el debate hasta la próxima convocatoria, que incluye “cenita”.

Pilar Castañar