¿Por qué es «preciosa» la aportación de Ann Sharp al «Pensamiento Multidimensional»? por Carmen Loureiro (Segunda parte)


Tenemos la suerte, y el permiso, de poder compartir la ponencia de Carmen Loureiro en el XXIX Encuentro Iberoamericano de Filosofía para Niños que se celebró entre los días 5 y 7 de marzo del 2020. Agradecemos pofundamenta a Carmen que haya querido compartirlo porque es una buena prueba de que puede haber rigurosidad con belleza y afectos en los textos que pueden parecer fríos. Además, es la ejemplificación perfecta de que hace falta, aún hoy, seguir profundizando en algunos pensamientos, en el legado que hoy cuidamos.

  • Hemos decidido dividir la ponencia en diferentes partes para que el contenido sea más asimilable. Aquí empieza la segunda parte:
  • Primera parte
  • Tercera parte

Para poder seguir abundando en las razones, necesito hacer otro paréntesis y clarificar ¿De qué hablamos cuando mencionamos el “pensamiento multidimensional”?

Dice mi sabio de cabecera R. Sapolsky: “Tenemos tendencia a utilizar una cierta estrategia cognitiva cuando tenemos que lidiar con fenómenos complejos o polifacéticos, de tal forma que descomponemos esas facetas separadas en categorías y luego las explicamos”.
Me parece oportuno resaltar el hecho de que Lipman comenzó su trayectoria incidiendo fundamentalmente en la dimensión del pensamiento crítico y que la influencia de Ann fue determinante para poner el pensamiento creativo y el pensamiento cuidadoso al mismo nivel.

En este sentido, son “claras y distintas” estas afirmaciones del propio Lipman:
“Pensar implica la transacción y el entrecruzamiento de diferentes formas de comportamiento mental, que nos tomamos la libertad de conceptualizar como razonabilidad, creatividad y cuidado. Cada uno de estos comportamientos es una forma de investigación. Juntos no solo suman sus resultados, sino que los multiplican”
“…Si un pensamiento no satisface los tres criterios no puede ser considerado un pensamiento excelente”.

Sin las otras dimensiones, el pensamiento crítico podría ser racional pero poco razonable”.
“El pensamiento multidimensional, tal y como le entendemos aquí, apunta a un equilibrio entre lo cognitivo y lo afectivo, entre lo perceptivo y lo conceptual; entre lo físico y lo mental; entre lo que es gobernado por reglas y lo que no.

Hace un tiempo, esta distinción se habría considerado tripartita, y la mente se habría diferenciado de los apetitos y de los sentidos, o de las propias percepciones y pasiones, pero siempre priorizando el control por parte del intelecto.
La mente era el monarca y el resto, solo sus súbditos, cuyas arrogantes aspiraciones eran reprimidas por la soberanía de la razón”

Damasio se encargaría, más tarde, de poner las cosas en su sitio…e, implícitamente, darle la razón.

Redundando en la idea, dice Nussbaum:

“Las emociones han sido maltratadas en la Historia de la Filosofía por “animales” que nos llevan a “decisiones equivocadas”, no pueden ser guías para el comportamiento social…nos alejan del sueño de la perfección

E ironiza Sapolsky:

“La única razón por la cual la corteza prefrontal visitaría alguna vez los bajos fondos del sistema límbico sería para predicar el trabajo honesto y la sobriedad cristiana a los golfillos de ahí abajo”

Necesariamente, un pensamiento multidimensional no puede prescindir de armonizar percepción, emoción y pensamiento. No puede dejar de pasar las emociones por el tamiz del pensamiento, ni dejar de sopesar cuánto hay de emoción en el proceso de pensar.

“El pensamiento no es algo liso, sin accidentes (no hay pensar sin eros o tánatos)”

En Hannah, Ann aborda todas las emociones básicas (miedo, ira, tristeza, alegría, sorpresa y asco) así como la indignación, la vergüenza y la culpa (Causas, consecuencias, alternativas de autorregulación, alternativas inadecuadas…)

“Con la educación se trataría de pasar del círculo vicioso de la emoción narcisista (odio, jerarquía, estigmatización…) al círculo virtuoso (curiosidad como pasión: Hume), (alegría, gratitud, confianza, compasión, amor, esperanza; Nussbaum)

Lo que nos conduce a poner el foco de nuestra atención en la dimensión peor entendida, el “Pensamiento Cuidadoso” y a clarificar algunos de los supuestos más extendidos.

Así lo reconoce Lipman cuando dice:

“En el caso del pensamiento crítico, encontramos una oposición relativamente poco importante. Respecto al pensamiento creativo, podríamos conseguir que los opositores aceptaran el término, aunque de mala gana. Las objeciones principales se refieren a la noción de pensamiento cuidadoso, porque cuidado, en los diferentes sentidos en los que se usa el término, se considera que pertenece más al campo afectivo que al cognitivo”

¿Qué entendemos, pues, por “Cuidado”?

¿Por qué utilizamos la palabra como si quemase y nos apresuramos a buscarle sinónimos como: Pensamiento ético, valorativo, solidario, cordial, respetuoso, equitativo, misericordioso…?

Incluso hay quienes cargan las tintas más negativas tildándolo de pensamiento blando, iluso, buenista, condescendiente, sobreprotector…

Es una palabra llena de connotaciones que nos retrotrae a los cuidados de bebés, enfermos, ancianos… personas temporalmente dependientes…Pareciera que esas evocaciones nos tiznan con la posibilidad, siempre presente, de nuestra propia vulnerabilidad.

Josemi Valle “pone el dedo en la llaga” cuando dice que “Somos vulnerables porque somos humanos y somos humanos porque somos vulnerables”.

“Se tiende a hablar del cuidado para asistir a nuestros pares en los momentos en los que se les avería el cuerpo, cuando pierden autonomía y no se valen por sí mismos para operaciones primarias, cuando la decrepitud de la carne muestra su poder omnímodo, cuando la precariedad económica oxida sus posibilidades, cuando la vulnerabilidad con sus diferentes rostros muestra sus temibles fauces”. (J Valle)

Y parece que esta idea de que hemos sido vulnerables y dependientes cuando niños y de que volveremos a serlo en la ancianidad, con dos paréntesis en medio (la búsqueda de la independencia y el descubrimiento de la interdependencia) nos molesta o avergüenza siquiera como posibilidad, porque apreciamos en la palabra cuidado una desigualdad o diferencia de poder entre el cuidador y lo cuidado (sean bienes, animales, personas) (con reminiscencias de lo que entendemos por tolerancia o caridad)

. “Sharp desarrolla el tema del pensamiento cuidadoso desde una variedad de fuentes, especialmente el pensamiento de Levinas y también el de  Nussbaum” (FGM)

La propia Nussbaum afirma en “Finitud y vulnerabilidad”: “El hombre moderno es tan autónomo que termina por ser autista”

No deberíamos olvidar que las formas del cuidado son diferentes en las distintas etapas de la vida…que cuidar es también acompañar la búsqueda de la propia autonomía y el descubrimiento de la interdependencia…»acompañar las transformaciones que van de la heteronomía del camello, a la rebeldía adolescente del león y, con suerte, de vuelta a la criatura que juega y crea sus propias normas con sus pares en el juego (pensando por sí misma)»

…Y, aunque cuidar tenga resonancias tan claras en el campo de la vulnerabilidad, es una palabra “maleta” que transporta muchos otros significados que aquí, también, nos interesan.

Su etimología es muy clara. Viene del latín cogitare (pensar). Qué curioso!

La RAE define…y nosotros añadimos, entre paréntesis.

Cuidar:
1.«Poner diligencia, atención y solicitud en la ejecución de algo» (Ejem: cuidar los procesos deliberativos, detectar falacias y supuestos…)

2 . «Asistir, guardar, conservar» (Facilitar el diálogo por medio de planes que centran los intereses y permiten avanzar de lo particular a lo general, de lo concreto a lo abstracto, de lo cercano a lo lejano…y viceversa; promover y guardar el respeto debido por las normas consensuadas…y conservar las adquisiciones de contenido y proceso que van afianzado conocimientos y hábitos, indispensables en el proceso de la investigación)

3. «Discurrir, pensar». (Así como los ríos en su curso, el pensamiento debe sortear múltiples obstáculos y aprender a fluir cribando, sopesando, adaptándose al contexto y regulando su propio proceso mediante la metacognición)

4. Cuidarse: «Mirar por la propia salud, darse buena vida» (Recordad que somos personas preciosas)

5. Cuidarse de: «Vivir con advertencia respecto de algo» (Vivir “con advertencia” implica estar alerta, vigilante a las posibles falacias del propio pensamiento, teniendo siempre presentes el “falibilismo” y la “autocrítica”)

Así, En Hannah, Estefanía dice que no tiene miedo a cambiar de idea pasando de » la maldad como sustantivo” a… “quizá el mal tiene algo que ver con el sufrimiento y la pérdida, o con el terror”.

De este modo se presenta la idea de cuidado en la introducción de “Lisa”:

“Los alumnos tendrán cuidado de la Filosofía, si el profesor cuida de ellos para conseguir que la Filosofía sea algo relevante en sus vidas (respeto por el punto de vista de los demás, cuidando la singularidad; seriedad (no es un simple juego); atención a los procedimientos (buenos artesanos que aprecian los instrumentos con los que trabajan)”

Me gustaría enfatizar este “cuidado del persensar” como la afinación, imprescindible, de los instrumentos con que ejecutar una orquestación excelente del pensamiento multidimensional, que favorezca progresivamente el paso de la artesanía al arte de pensar por sí mismo.

Así nos recuerda Félix: “Toda la propuesta de Ann, como la de Lipman, es una propuesta normativa o reguladora. Su esfuerzo se dirige hacia un ideal que trasciende el mundo tal como es y nos proyecta hacia un mundo como debería ser. Y lo más importante es que nos invita a no posponer este deber, sino a hacerlo presente, a prefigurarlo en cada sesión de un diálogo de investigación filosófica transformada en una obra de arte y una experiencia estética”.

J. Valle insiste: “Todo aquello que se traduce en acción se aprende y se afina haciendo, de ahí que cuando cuidamos aprendemos a ser cuidadosos, y cuando nos esmeramos en ser cuidadosos internalizamos el cuidado en nuestro repertorio comportamental”

“El pensamiento cuidadoso es una fusión entre el pensamiento cognitivo y el emocional, que se expresa a sí mismo a través de actividades como la apreciación, la estima, el respeto, el cuidado, la empatía, la compasión y la valoración.

Es aquella clase de pensamiento que cultiva en los niños y jóvenes una conciencia relacional, la habilidad para fijarse en las relaciones entre las personas y las cosas, y entre las personas unas con otras.

Se funda en la interdependencia entre personas y en la necesidad que tenemos de cada uno de los otros para crecer en comprensión y autonomía.

Hace capaces a los niños y jóvenes para entrar en el mundo de los otros, y para comprenderlo y empatizar con él; y, en este sentido, permite que lleguemos a conocernos mejor a nosotros mismos (…)” (D.Pineda)

El P. Cuidadoso requiere “lentezza de ánimo”, preserva, restaura, nutre, celebra, empatiza, aprecia, estima, valora…

… Aparece donde miramos de cerca y sin prisa, tal y como nos dice Nietzsche en “El crepúsculo de los ídolos”: “Aprender a ver es habituar el ojo a la calma, a la paciencia, a dejar que las cosas se nos acerquen; aprender a aplazar el juicio, a rodear y a abarcar el caso particular desde todos los lados”

Siguiendo con la enumeración de “razones” que sustentan nuestras “valoraciones” vamos ahora con la Comunidad de Investigación… clave procedimental imprescindible, medio y fin en FpN.

Personas diferentes se reúnen, en círculo, con el ánimo predispuesto a dialogar…

“(…) En el proceso aprenderán a escucharse unas a otras, cuestionarse supuestos, dar ejemplos y contraejemplos, preguntarse por razones, hacer buenas distinciones, trabajar en las ideas de otra persona y seguir la investigación por donde nos conduzca. Aprenderán a pedir su turno para hablar, a leer las caras, a escuchar los significados que hay detrás de las palabras y a mirar los temas y problemas desde más de un punto de vista…”(en “Entendiendo mi mundo”, manual de Hospital de Muñecas)

Ann nunca dejó de teorizar sobre la CI y de ponerla en práctica dondequiera que fue y así nos dice en Lisa: “… te recuerdo que la comunidad de investigación tiene una dimensión moral y política que debes tener siempre presente. (…) Si asumimos que el objetivo de la educación es la formación de personas —personas responsables e íntegras, capaces de hacer buenos juicios— entonces la comunidad de investigación es un medio y un fin, satisfactoria en sí misma, que al mismo tiempo cultiva los rasgos esenciales de personas que reflexionan moralmente. Al ser miembros de una comunidad de investigación, tus estudiantes tendrán la oportunidad de desarrollar las virtudes del coraje, la perseverancia y la autoestima”

“La comunidad de indagación, entendida como el proceso de hacer filosofía en el aula, ayuda a desarrollar el pensamiento complejo. Se basa en un diálogo que incluye a cada una/o de las/os participantes por igual, sin distinciones de sexo, pertenencia étnica, cultura, ni condición social; asimismo, a través de la autocorrección, promueve el crecimiento de las personas y la transformación de la sociedad; educa la razón sin dejar de lado la formación de los sentimientos; estimula la imaginación de otros mundos posibles, generando nuevos valores, ideas y alternativas para alcanzar una vida digna de ser vivida (Splitter y Sharp, 1996).

Paso ahora a analizar algunas de las potencialidades de la CI

CI y desarrollo del lenguaje: escucha activa, parafraseo y paso de lo social a lo personal:

En la Teoría del Desarrollo Social, Vygotsky sostiene que el desarrollo cultural de un niño ocurre primero a nivel social, inter-psicológico, y luego a nivel individual, intra-psicológico.
Las criaturas escuchan conversaciones, parafrasean y varían lo que escuchan, en voz alta, utilizando como interlocutores muñecas, peluches, amigos imaginarios, mascotas… y en un determinado momento descubren que pueden hablar consigo mismas en una “conversación silenciosa e interna”…
En la CI aprenden a escuchar y ser escuchados, a consentir y disentir, a ampliar y reducir la comprensión…y a replicar todo el proceso en su mente, internalizando el diálogo.
Este proceso lo explica muy bien Jess, la protagonista de “Hospital de muñecas”: “Hablo con mi muñeca todo el tiempo. A veces cuando estoy triste, voy a mi habitación y cuchicheo con Roller. Le explico lo que sucede y escucha. Después de haber hablado con ella un momento, ella lo entiende. Y yo también me siento mejor”…
Cuando Roller se rompe, Jess descubre: “Me hago preguntas y las respondo, sin Roller

CI e identidad ¿Qué nos hace ser quiénes somos?

Además de los “territorios” biológicos, geográficos, económicos, sociales y culturales a los que pertenecemos…no podemos olvidar, como nos dice Nussbaum que:

 “La identidad se construye por el aprecio/desprecio del otro. Necesitamos el reconocimiento del otro para mantener la autoconfianza y el auto-respeto. Necesitamos justicia y respeto”.

En FpN tratamos de construir, y mantener en el tiempo, comunidades de investigación o indagación (como prefieren llamarlas en Latinoamérica) que sean espacios seguros donde pensar y expresar lo pensado con libertad, respeto y sin temor a ser juzgados por nuestras diferencias, casi siempre “superficiales”.Ann está siempre atenta a estas diferencias y dibuja las señas de identidad de sus personajes con trazo grueso y pinceladas cortas, claras y significativas…pero nunca justificativas de exclusión dentro de la CI

Así nos presenta a los compañeros y compañeras de Hannah:

• Estefanía: Aspecto de planta exótica, judía, se está autoformando sobre las Escrituras…

• Mª Luisa: asco, inquietud, delgadez, anorexia…

• Mohamed: invade el espacio personal, “de guasa”. Aspecto de águila…

• Eduardo: no inspira confianza. Con frecuencia le llaman “enano”

• Nicole: una de las más listas, gorda, abundante, erguida como una reina, amante de los cosméticos a sus 12 años.

• Gilberto: Hindú ¿o budista? Practica la meditación. Una fe diferente. A él no le preocupa ser diferente, le gusta ser él mismo

• JI-aeh. No es adulta todavía, pero se queja de que la trate su madre como si lo fuese (exceso de responsabilidades) E insiste en el daño que se sufre por la falta de respeto hacia la identidad propia o ajena…

CI, Persona y personas

“- Yo seré la madre, Jaime será el padre y tú puedes ser el bebé.

– No es justo…cuando hacen eso es como si fuera un muñeco” (Hospital de muñecas)

“¿Te gustaría que te hablaran como si fueras un objeto despreciable?”

De personas y cosas:

“Si mi amiga Vanessa resultase herida en un accidente, aun sería una persona y aún sería mi amiga. Pero una muñeca solo es una cosa. No se hiere, se rompe…”

En Hannah, Ann aborda las Dificultades de comunicación en las familias y la necesidad de todos los miembros de recibir “buentrato”:

“Quiero que se me trate como una persona real, quiero que se me trate con respeto”

De ahí la necesidad de cultivar “Los modales” que, a pesar de ser una forma menor de comportamiento ceremonial…sirven para suavizar y lubricar las relaciones sociales al tiempo que promueven e intensifican la cohesión del grupo” Cap II de Lisa

Por eso escuchamos, en la voz de la madre de Hannah: “Dices, pero no haces…Ocupado en complacer a todos menos a Hannah y a mí ¿Acaso no somos también personas con derechos?

***

Y, ¿por qué ese nombre? ¿Por qué Hannah? Parece que no fue una elección inocente…

¿Quién era Hannah?

Ann lo explica muy bien:

– Hannah fue la primera mujer que oró usando sus propias palabras y su voz, sin intermediarios…sintió que era su derecho. Parte de lo que entendemos por ser “persona” viene de la historia de Hannah.

– ¿No estarás diciendo que no había personas antes de que Hannah las pensara, o sí?

– Los individuos no eran pensados como fines en sí mismos. Eran medios, instrumentos, a quienes se asignaban roles…las mujeres existían por una razón, tener hijos. Y, si no tenían hijos, no tenían ningún valor”

Lo que nos lleva a repensar el deslizamiento tan común de pasar “De lo general a lo particular y de lo particular a lo general”.

El pensamiento crítico es sensible a las particularidades y a la unicidad. Se opone a la casuística que fuerza los casos particulares a entrar en reglas generales, tanto si son apropiadas como si no lo son. Es, por tanto, hostil a todas las formas de estereotipos y prejuicios, en tanto que el mecanismo que opera en todo tipo de prejuicios es el de consolidar estereotipos” Lipman

De ahí todas las cautelas imprescindibles para no confundir la idea de “Persona” con las personas concretas…la idea de “Mujer” con las mujeres concretas; la idea de “Hombre” con los hombres concretos…

Debemos recordar que: “La ínsula se activa cuando comemos una cucaracha o cuando imaginamos que lo hacemos. Y la ínsula y la amígdala se activan cuando imaginamos a las tribus vecinas como si fueran cucarachas asquerosas. Esto es esencial para entender como nuestro cerebro procesa el “nosotros” (personas) y “ellos” (cosas)” Sapolsky

(Aplicable a cualquier diferencia que implique territorios identitarios)

CI y Democracia

“Hay tres condiciones esenciales de nuestra imagen ideal de la democracia: igualdad política, ausencia de tiranía y deliberación” J Fishkin

De alguna manera, la CI trata de replicar esas tres condiciones, buscando favorecer el traslado del nivel “micro” (aula) al “macro” (sociedad).

Las sociedades democráticas, que desean seguir siéndolo, deberían reflexionar sobre la recurrente historia de las dinámicas del poder (Asalto al poder- toma del poder- consolidación del poder- abuso del poder- Rebelión- y vuelta a empezar…)

En ese sentido dice Nussbaum:

 “Debemos conocer, a nivel profundo, las fuerzas que en cada persona militan contra el mutuo respeto y la reciprocidad…y las fuerzas que pueden darle un apoyo sólido a la democracia (…) Debemos construir una historia que nos permita pasar del miedo a la esperanza”

“En cualquier intento de hacer que la democracia sea más deliberativa, la institución más importante, a parte del gobierno, es el sistema educativo” Gutmann y Thompson

“La razonabilidad, en la sociedad y en la educación, es preventiva de la manipulación de las ideas y de actitudes dogmáticas que, a menudo, alimentan los conflictos violentos y la injusticia social” (Manuela Gómez)

CI, respeto por la diversidad, interculturalismo frente a multiculturalismo

“El uso total de la palabra para todos me parece un buen lema, de bello sentido democrático. No para que todos sean artistas sino para que nadie sea esclavo”. Rodari

De la Garza y Sharp destacan el enfoque de Freire. Por un lado, nadie libera a nadie, los seres humanos se liberan a sí mismos en comunidad, ya que la liberación de cada uno está vinculada a la liberación de los demás. Es más, las dos autoras toman un importante concepto de Freire, la cultura del silencio. Es la cultura de aquellas personas que, en situación de permanente exclusión, ni siquiera hablan, especialmente las mujeres y los niños., pero también las personas negras, indígenas…, los condenados de la Tierra…” (FGM)

“Sharp ha contribuido a la visibilización de temas tradicionalmente desestimados en el pensamiento occidental. De acuerdo con ella, la vocación dialógica de la filosofía debe incluir las voces de las niñas, los niños, las mujeres y de muchos «otros» a quienes no se les ha reconocido como sujetos del filosofar (…)

A través de la vivencia reiterada de la indagación comunitaria, niñas/os, adolescentes y jóvenes llegan a internalizar su dignidad propia y la de las/os demás. Asimismo, adquieren experiencia de que la palabra de cada una/o forma parte del conocimiento que construyen en conjunto, y cuidan el espacio que han llegado a conformar. En este contexto, quienes han sido tradicionalmente silenciadas/os aprenden el valor y la fuerza de sus voces” (Tapia González)

CI y Empatía:

“Cómo te sentirías si alguien se llevase a Roller sin decírtelo” (Hospital de Muñecas)

“(…) El artículo de Ann Sharp, revisado y enriquecido por Laverty, defiende la necesidad de mirar en el interior del rostro de las otras personas «para interactuar dando respuesta y siendo responsables, inspirados por su vulnerabilidad y su sufrimiento»

En Hannah apreciamos el cuidado en la lectura atenta de los rostros y muy especialmente de los ojos:

(Miradas que juzgan) (Ojos grandes y claros donde verse reflejada) (Ojos a la defensiva, como si fueran ventanas de una fortaleza) (“ojos fríos, verde-grisáceos, nunca fuera de guardia)

(Los ojos se le habían puesto de un color verde empañado. Yo trataba de leer su cara…)

Siempre recordaré a Ann, en el Escorial, teatralizando las diferencias que mostramos las personas cuando topamos con el dolor ajeno: mirar hacia otro lado, compadecernos del dolor (y seguir a lo nuestro), compadecernos de nosotros mismos por sufrir tanto, y ocuparnos de hacer lo posible para aliviar el dolor.

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